Un animal siente necesidades, pero también expectativas. Dependiendo de las respuestas a estas expectativas y necesidades, es capaz de experimentar sentimientos tanto positivos como negativos.
El bienestar animal se define como “el estado físico y mental positivo relacionado con la satisfacción de sus necesidades fisiológicas y conductuales, así como de sus expectativas. Este estado varía dependiendo de la percepción que tiene el animal de la situación” . En efecto, un animal siente necesidades, pero también expectativas. Dependiendo de las respuestas a estas expectativas y necesidades, es capaz de experimentar sentimientos tanto positivos como negativos.
La noción de bienestar incluye, por tanto, el estado físico, pero también el estado mental positivo del animal (los dos estados son interdependientes entre sí): un animal en situación de bienestar, es un animal que se encuentra bien física y mentalmente.
Las 5 libertades individuales de un animal
El bienestar animal a menudo se traduce en el principio fundamental de las 5 libertades individuales. Estos 5 principios fueron enunciados por el Consejo de Bienestar de los Animales de Granja en 1992. Están incluidos en la definición de bienestar animal de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y hoy son una referencia en el campo.
Son las 5 condiciones que el hombre debe ofrecer al animal para garantizar el “estado de bienestar animal”:
- ausencia de hambre, sed y desnutrición: debe tener acceso a agua y alimentos en cantidades adecuadas y correspondientes a las necesidades de su especie y su estado fisiológico;
- ausencia de miedo y angustia: las condiciones de reproducción no deben causar sufrimiento psicológico;
- ausencia de estrés físico y/o térmico: el animal debe tener un cierto confort físico;
- ausencia de dolores, lesiones y enfermedades: el animal no debe sufrir malos tratos que puedan dañarlo o lesionarlo y debe ser tratado en caso de enfermedad;
- libertad de expresión del comportamiento normal de su especie: su entorno debe adaptarse a su especie (por ej: debe estar en grupo si es una especie social).
En Uruguay, a partir de la Ley N° 18471 del 2009 que creaba la Comisión Nacional de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (COTRYBA), el 19/02/2021 se la transforma en Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) asignándole más recursos.
En la práctica, ¿cómo se puede evaluar el bienestar animal?
Es importante poder interpretar las señales que reflejan un estado mental positivo o negativo del animal. El estudio del comportamiento y del estado fisiológico y de salud del animal es lo que proporciona una visión integrada de la adaptación a su entorno y su bienestar distinto para cada especie ya que expresa sus propios comportamientos. Sólo un conocimiento profundo de estos comportamientos permite emitir un juicio objetivo.
Existe una ciencia llamada etología que analiza, interpreta y enumera los comportamientos de los animales en su entorno natural y luego permite una mejor comprensión de los comportamientos en el entorno de reproducción. Poner en práctica una evaluación objetiva del bienestar animal en la ganadería, por ej. es complejo.
Se ha desarrollado y validado una herramienta de evaluación denominada Welfare Quality basada en datos científicos y que permite evaluar el bienestar animal en el campo. Basado en el respeto a las 5 libertades de los animales, este método se basa en mediciones realizadas en animales. En la práctica, su uso es complicado de configurar porque se necesitan varios días para realizar una evaluación. Sin embargo, cada vez surgen más herramientas de popularización inspiradas en este método para identificar buenas prácticas, difundirlas y así permitir mejorar en este enfoque.
Además, aunque los criterios científicos sean esenciales, el nivel de bienestar evaluado puede ser cuestionado según el nivel de exigencia de los evaluadores, es decir, lo que les parece aceptable.
¿Queremos un animal que se encuentre realmente en un estado de bienestar o que simplemente viva en condiciones adecuadas? Hoy en día, las regulaciones definen el estándar mínimo para la protección de los animales. La cuestión está en debate y actualmente los científicos continúan activamente las investigaciones sobre este tema para tener la mayor precisión posible y los datos que se conocen hoy probablemente evolucionarán mañana.
¿Son compatibles la cría y el bienestar animal? Los conceptos están vinculados y deben matizarse
Las condiciones de crianza incluyen parámetros que pueden ser favorables para el bienestar. Los factores de riesgo varían según la situación. Por ejemplo, estar al aire libre conlleva riesgos de exposición a enfermedades mientras que la cría confinada para proteger contra enfermedades ofrece un entorno a priori menos rico.
Información al consumidor y bienestar animal
En el mundo de la cría, los criadores son las primeras personas en contacto con los animales. También son los actores principales de su bienestar.
Es raro que el público conozca el origen de los productos animales que consume. La única información de que dispone se encuentra entonces en la etiqueta o en los carteles publicitarios, en el caso de productos no envasados.
Actualmente no existe un etiquetado específico sobre bienestar animal. Sin embargo, ciertas señales oficiales que identifican la calidad y el origen u otra información valiosa pueden proporcionar información interesante. En particular, pueden dar testimonio de determinadas condiciones de reproducción. A veces se anota por separado, como en el caso de los “huevos de gallinas camperas”, pero la mayoría de las veces esta información no aparece tal como está. Se trata de signos presentes en el embalaje que pueden reflejar determinadas condiciones de cría pero que hay que saber reconocer.
En relación a las mascotas, hay acciones que pueden tomarse a nivel individual para garantizar el bienestar animal:
- Apadrinar o adoptar un animal, ayudando así a darle un nuevo hogar, o nuevas atenciones a los animales que más lo necesitan.
- En el mismo sentido, preferir adoptar a comprar mascotas de raza, que además de caras, generalmente son más frágiles que los animales cruza. Esto también evita los robos y reventas de animales robados o las vitrinas con animales de pocos días encerrados.
- Colaborar con protectoras. Estas asociaciones, que se encargan de cuidar a los animales abandonados hasta que encuentran un hogar, muchas veces necesitan de ayuda externa para conseguir nuevos productos, así como fondos para poder dar las atenciones que estas mascotas necesitan.
- Denunciar tanto el maltrato como el abandono En la página del INBA está el link del formulario de denuncia (https://www.mgap.gub.uy/bienestaranimal/formulariodenunciante.aspx).
- No emplear insecticidas ni productos similares, ya que dañan y pueden acabar con la vida de animales domésticos y salvajes. En lugar de ellos, optar por productos de origen natural que sean igual de efectivos y también inocuos para el medio ambiente.
- Evitar la contaminación de los recursos naturales. La naturaleza es la fuente de recursos más importante del mundo animal. Así, la protección de los entornos naturales se vuelve esencial para crear un mundo más habitable y sostenible.
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