Lo que el nombre de tu calle puede contarte. Hoy: Maestra Elena Quinteros.

La maestra Elena Quinteros, nació el  9 de setiembre de 1945, estudió en la escuela de las hermanas Dominicas, abrazó tempranamente la vocación por el magisterio, estudió en el Instituto de Profesores Artigas y en la Facultad de Humanidades.

Profundamente cristiana, tenía un sentido misionero de tarea y compromiso por el otro. Su vocación y humanismo la vuelcan a las jornadas socio pedagógicas para trasladar a la práctica y al territorio la responsabilidad de aquellos jóvenes estudiantes y maestros con los compatriotas que vivían un país de necesidades.

En 1966, con 21 años, se recibe de maestra y comienza a dar clases.

Cercana  a las realidades del pueblo, viendo la penuria de los más débiles trasladada a la escuela, asume un deber mayor en búsqueda de cambios profundos que el país necesita. Fue parte de decenas, cientos… miles de jóvenes convencidos de que para terminar con la injusticia social, había que cambiar el mundo. Y esa convicción se fue dando y fortaleciendo en las huelgas y en la lucha, en la resistencia y en la militancia.

En 1967 fue detenida por primera vez y liberada al día siguiente. En octubre de 1969 fue nuevamente detenida, procesada y enviada a la cárcel de Cabildo, donde permaneció hasta octubre de 1970.

En 1975, es requerida por las Fuerzas Conjuntas y destituida de su cargo como maestra por las autoridades del gobierno dictatorial.

El 26 de junio, la detienen y llevan al centro de torturas “300 Carlos”, dependiente de la División de Ejército I.

En la mañana del 28 de junio, se hizo conducir a las cercanías de la embajada de Venezuela con el ardid de “entregar” un contacto. Allí intentó fugarse, corrió, saltó el muro e ingresó a los jardines de la embajada. Gritó su nombre y pidió asilo. El personal buscó socorrerla sin éxito en el forcejeo de policías y militares uruguayos. Se la llevaron.

Con la pierna quebrada, la introdujeron en un auto con destino al Batallón de Infantería N.º 13, identificada con el N.º 2537 y sometida a torturas salvajes, según testimonios de presas y presos políticos que allí se encontraban retenidos.

Comparte este artículo
DEJA UN COMENTARIO