Tu asesora veterinaria, hoy: Otitis en los perros, una afección común pero no menos peligrosa. (Parte I)

La humedad y el medio ambiente también juegan un papel en la aparición de la otitis en los perros.

 

 

La oreja del perro se divide en tres partes:

  1. El oído externo está formado por el pabellón auricular y el conducto auditivo: recibe y recoge las vibraciones del aire.
  2. El oído medio está formado por el tímpano, el tímpano y los tres huesecillos. Es un órgano de transmisión y amplificación de ondas sonoras.
  3. El oído interno está formado por el laberinto, la cóclea y el aparato vestibular: se utiliza para la audición y el equilibrio.

A diferencia del canal auditivo humano, que es un pequeño tubo horizontal, el canal auditivo externo del perro es un tubo largo en forma de codo; está formado por un canal vertical seguido de un canal horizontal con el que forma un ángulo obtuso. Está formado por cartílago cubierto por piel y termina en el tímpano. Su largo varía de 5 a 10 cm y su ancho de 3 a 5 mm. El tímpano separa el canal auditivo externo del oído medio. Es una franja fina, casi circular, ligeramente cóncava.

Dentro del conducto hay glándulas que producen el cerumen. Éste sirve para proteger el canal auditivo, mantener la flexibilidad y la elasticidad del tímpano, limitar el contacto con los microorganismos y disminuir la maceración mediante su efecto hidrófugo. La densidad de estas glándulas y, por tanto, la cantidad de cerumen producido es muy variable de una especie a otra.

Causas de la otitis

La otitis externa es una inflamación del canal auditivo externo; puede tener muchos orígenes. La mayoría de las otitis del perro son las externas (y rara vez media o interna). Constituyen aproximadamente el 10% de los motivos de consulta con el veterinario. A menudo son recurrentes y pueden complicarse, después de entrar en el tímpano, por una otitis media. No existe un “tratamiento de la otitis” en general, es necesario identificar su origen caso por caso y adaptar el tratamiento.

Una serie de peculiaridades anatómicas y raciales pueden favorecer la aparición de otitis externa. Los animales con orejas caídas son más propensos a la otitis. La presencia de pelos en grandes cantidades en las orejas, como en el Caniche, el Cocker o el Bichon, también predispone a la otitis. Además, el Cocker, el Springer y el Labrador producen una gran cantidad de cerumen: se encuentra más otitis en estas razas. Finalmente, en el Shar Peï, el Chow-Chow y algunas razas braquicéfalas como los Bulldog, el canal auditivo está incompletamente desarrollado, tortuoso y dotado de pliegues, lo que favorece la aparición de la otitis.

La humedad y el medio ambiente también juegan un papel en la aparición de la otitis en los perros. En verano, los baños inducen una maceración en el oído que favorece la colonización por gérmenes oportunistas. Las estancias en perreras, en ambientes húmedos y cálidos aumentan el riesgo de aparición de otitis. Finalmente, clásicamente no se recomienda dejar que su perro pase la cabeza por la ventana de su automóvil, las corrientes de aire pueden ser una causa de otitis.

Las causas de la otitis en perros pueden ser variadas: parásitos, bacterias, alergias, cuerpo extraño, hongos, excesos de generación de cerumen, seborrea, etc.

Por qué dijimos peligrosas? Las complicaciones

Las complicaciones de la otitis externa en los perros son la consecuencia de las lesiones causadas por el agente causal. Las bacterias y las levaduras (hongos) se encuentran naturalmente en el canal auditivo. A favor de una de las causas mencionadas anteriormente, se multiplican de forma anárquica y complican la otitis. En los casos más graves, la otitis externa con una lesión del tímpano puede causar otitis media e infección de la burbuja timpánica. Además, es casi la única causa de otitis media en los perros. Muchas veces la infección es recidivante (vuelve todo el tiempo) e imposible de curar.

Las complicaciones de la otitis externa también pueden ser traumáticas: al rascarse, el perro se crea heridas en el pabellón o alrededor de la oreja. En algunos casos, puede formarse un hematoma entre las dos hojas cutáneas del oído, caracterizado por la aparición brusca de una bolsa caliente y a menudo dolorosa (es una acumulación de sangre) en el pabellón auricular: esto se llama othematoma.

Síntomas de la otitis externa

Los primeros síntomas visibles de la otitis externa en los perros son los cambios en la piel en el pabellón: la piel se vuelve roja y caliente. El cerumen modifica su color, textura y olor. La cabeza del animal está en posición anormal. El perro tiene picazón que manifiesta con su trasero y se sacude la cabeza. La otitis puede llegar a una o dos orejas.

La visita al veterinario permite una exploración visual del canal auditivo externo mediante el uso del otoscopio. Destacamos los cuerpos extraños y luego podemos extraerlos. Se evalúan los cambios en el aspecto del cerumen, se examinan el tímpano y el canal auditivo externo y sus posibles lesiones.

En la clínica, la extracción de los exudados, su propagación en la hoja y su examen al microscopio (con o sin coloración) permite visualizar los parásitos, las bacterias, las levaduras y las células presentes en el canal auditivo.

En el laboratorio, estas muestras pueden ser cultivadas para investigaciones bacteriológicas y/o micológicas. En algunos casos, los cultivos son largos y los resultados no llegan hasta después de varias semanas. También se puede investigar la sensibilidad de las bacterias a los diferentes antibióticos utilizables (antibiograma).

En algunos casos graves, se le pueden ofrecer exámenes de imagen: radiología o escáner. Estos exámenes son útiles cuando se sospecha de otitis media para la exploración de la burbuja timpánica.

Continuamos la próxima semana………..

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