La estrategia apunta a dejar atrás una mirada concentrada exclusivamente en el verano y Las Cañas. Promoción en Argentina, llegada de excursiones, turismo de eventos y convenciones, puesta en valor del patrimonio, naturaleza, turismo social y una renovación de servicios forman parte de una agenda que busca aumentar la cantidad de visitantes, pero sobre todo lograr que permanezcan y consuman en el departamento.
Hay un cambio de modelo en el turismo de Río Negro. La gestión anterior dejó Turismo dependiendo de Desarrollo; la administración de Guillermo Levratto decidió elevarlo a Dirección General y colocarlo como un área estratégica para el desarrollo departamental. La diferencia no es solamente de organigrama: de administrar la oferta existente y esperar la temporada se pasó a buscar nuevos mercados, operadores, públicos y motivos para visitar Río Negro durante los doce meses del año.
El subdirector de Turismo, Miguel “Mike” García, explicó en Entre Nosotros, el programa de Julio y Chela en Taca Streaming, que el objetivo es dejar de esperar al turista y salir a buscarlo. Ya se trabaja en promoción en Entre Ríos, con agencias de viajes, otros departamentos y el Ministerio de Turismo. Río Negro participó en Turismo 360, obtuvo una certificación vinculada a Destinos Turísticos Inteligentes y volverá a la Feria Internacional de Turismo de Buenos Aires. Operadores ya comenzaron a incorporar al departamento en sus propuestas: la meta es que el visitante llegue, se quede, pernocte y consuma.
También cambia Las Cañas: ya no alcanza con abrir el balneario en verano y esperar que acompañen el río y el clima. Nuevas licitaciones comerciales, acondicionamiento de moteles, mejoras proyectadas para la Sala de Convenciones y la apuesta a congresos y eventos buscan generar movimiento todo el año. A esto se suman el patrimonio UNESCO, Esteros de Farrapos, San Javier y Nuevo Berlín, turismo de naturaleza, cultural, deportivo y náutico, el regreso del turismo social y el programa Conociéndonos.
Turismo dejó de ocupar un lugar secundario para tener estrategia propia. Río Negro ya no quiere limitarse a gestionar Las Cañas ni mirar cómo miles de turistas cruzan el puente rumbo a otros destinos. La apuesta de la gestión Levratto es salir a buscarlos, darles razones para entrar, lograr que se queden y convertir al turismo en actividad económica durante todo el año.