RÍO NEGRO: CUANDO LA GESTIÓN SE MIDE EN HECHOS Y NO EN EXCUSAS

En apenas poco más de dos meses de nueva administración, la diferencia en Río Negro empieza a notarse en hechos concretos. Obras que durante años parecían imposibles hoy son realidad o están en marcha.

En Paso de los Mellizos, los vecinos reclamaron durante tres años una ambulancia y reparaciones en la policlínica. Nunca obtuvieron respuesta. Con el nuevo gobierno, en solo 30 días ya se confirmó la llegada de la ambulancia y la reparación del centro de salud. Lo mismo ocurre en San Javier, donde el puente de acceso —históricamente postergado— ya está en ejecución.

En Fray Bentos y Young, las soluciones también llegan: saneamiento, la planta de tratamiento de Fray Bentos, que tanto la prometieron y no se hizo ni un caño, recuperación de plazas y espacios públicos abandonados por años y camiones recolectores de residuos y maquinaria vial que comienzan a reforzar servicios esenciales.

El empleo, uno de los grandes reclamos sociales, muestra un cambio de rumbo. El primer dia de asumir, Levratto anunció el Plan Guido, que mediante sorteo se incorporaron 30 mujeres a puestos laborales en Young y Fray Bentos para el plan de reforestación, mientras que, gracias a gestiones directas con el gobierno nacional, se aumentaron los cupos de Uruguay Impulsa alcanzando 171 personas entraron por concurso formal. Entre ellas, 42 tuvieron su primer empleo, 40 son madres y padres con hijos a cargo, y más de 100 son mujeres (según informó la IRN).

El contraste con el pasado es evidente. Documentos oficiales de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto confirman que el anterior gobierno departamental dejó sin ejecutar $1.158.331 del programa “Oportunidad Laboral”. Esa desidia implicó que 15 personas perdieran durante cuatro meses un salario de 3 BPC mensuales. Mientras hoy se multiplica el esfuerzo por generar trabajo, antes se perdía por abandono.

Por supuesto, no todo está resuelto. El propio intendente ha reconocido que falta rendir más, que el desafío es grande y que la ciudadanía exige resultados sostenidos. Pero la diferencia ya se nota: donde antes había excusas, ahora hay respuestas. Donde antes se criticaba sin hacer, ahora los hechos empiezan a hablar.

Comparte este artículo
DEJA UN COMENTARIO