Una encuesta reservada que circula en el entorno del intendente Mario García reveló un dato clave para la recta final de la campaña en Lavalleja: su candidatura pierde fuerza entre votantes del Partido Colorado, especialmente entre quienes critican la gestión, el gasto público y las formas de hacer política del Partido Nacional.
El dato no pasó desapercibido. Según fuentes cercanas a la interna nacionalista, el estudio mostró que el “caso del cartel de Minas” —una inversión de más de US$ 600.000 en plena crisis social— generó rechazo incluso entre votantes colorados que habían acompañado a García en 2020. A eso se suman los cuestionamientos por compras “absurdas” y prioridades desalineadas con las necesidades del departamento.
Ante este escenario, la estrategia del Partido Nacional parece centrarse en captar el voto colorado a cualquier precio. “El Partido Nacional quiere que los colorados voten a García. Y lo está logrando con presión, cargos y promesas. Pero eso no es construir una coalición, es debilitar al Partido Colorado”, advirtió un referente local que pidió mantener reserva.
El descontento crece, incluso entre quienes apoyaron al actual intendente. La propia Carol Aviaga —candidata del Partido Nacional— pidió públicamente a García postergar el cartel de Minas, y marcó diferencias de fondo en el estilo de gestión. “Hay otras prioridades más urgentes para la gente”, dijo.
Mientras tanto, referentes colorados en Lavalleja ven con preocupación cómo los votos históricos del partido se fugan hacia el oficialismo departamental. La pregunta que circula en cada club colorado es clara: ¿votar al Partido Nacional es traicionar al Partido Colorado?